Y como lo prometido es deuda aunque nos hayamos retrasado un poco más de lo que habíamos planeado por diversos problemas técnicos, nos complace anunciar que os traemos las reacciones ante 2x10 Valar Morghulis. Esperamos que os riáis tanto como nosotras. Un salido.
Sin duda es lo que más claro te queda del primer capítulo de la segunda temporada de Juego de Tronos.
Extasiada después de tanto tiempo esperando que volviera esta exitosa serie que tantas emociones ha despertado dentro de mí, (y a pesar de no haber empezado a leer la saga -golpe de remo para mí-), sólo esperaba un comienzo de temporada tan fuerte e impactante como fue el final de la anterior.
En mi cabeza solo resonaba “This is War” de 30 Seconds To Mars mientras pasaba la intro y pegaba pequeños saltitos en mi asiento.
La primera escena de tan esperado capítulo impacta. El joven -e inexperto- Rey Joffrey hace gala de su cruel reinado (demostrando -a mi modo de ver- lo único que puede hacer a su edad para no ser pisoteado y cuestionado) y es la mano de Sansa quien salva al pobre borracho de su lógica muerta, convirtiéndole en el bufón del Rey (¿no será peor destino?). La “futura” reina demuestra no haberse convertido en una Lannister, guardando su noble corazón Stark, pero convirtiéndose en una sumisa más de Desembarco del Rey, demostrándolo con sus palabras “Mi padre era un traidor”.
El nivel no decae ni un solo segundo, Tyron -y su poder de las palabras- consiguen que su hermana, Cercei, pierda los papeles al enterarse de que su padre le ha cedido el “honor” de ocupar su lugar como mano del rey, convirtiéndose por tanto en un control para ella y el reinado de su hijo, trayendo las malas noticias de que Arya haya desaparecido -¡toma bofetón!-
-¿Predictivos?- sueños son los que Bran Stark sigue sufriendo aún en la nueva temporada. Tras divisar un lago en el que se veía reflejado como un lobo, lleva consigo a su pequeña “corte” para acercarse al lugar. Allí divisan una estrella roja en el cielo, trayendo distintos presagios, siendo Osha quien da en el clavo “el cometa significa dragones”.
Y entra en pantalla la Kaleshi, la dueña del momento más crucial y mágico del final de temporada, con sus recién nacidos dragones. El recuerdo de Khal Drogo trae ciertas lágrimas a mis ojos al haber perdido a este fuerte personaje. Sin embargo, es una escena vacía, sin mucho contenido, un poco... ¿Sosa? Esperaba que Daenerys cogiera más importancia en esta temporada (aunque soy consciente de que la tomará más adelante) me parece que para ser el primer capítulo debería haber tenido más fuerza. Lo único a resaltar de su aparición son sus ojitos a Jorah (“como tú cuidas de mi”) o el “eye-sex” que mantiene con Rakharo (quien no llega a la suela de los zapatos de Drogo).
Pobre Jon Nieve, y pobre su pequeña aparición. El bastardo de los Stark lo va a pasar muy mal al otro lado del muro y esta escena hace gala de ello. Sus primeras andanzas en busca de su tío son arduas, como el comentario del -asqueroso- Craster (quien se casa con sus hijas y tiene más hijas con las que casarse) quien comenta que el joven e impulsivo Nieve es “más guapo que sus hijas”.
Tras ello aparece un nuevo personaje que, no tiene el nivel de crueldad e interés por debajo de los demás, sino que supera a muchos de ellos. Melisandre no parece descansar ni un segundo hasta conseguir lo que quiere, llevándose por delante al pobre “viejo de pis y huesos”.
A resaltar también, de manera muy importante, el valor y el coraje de Robb Stark al enfrentarse con el “Matareyes” respondiendo como un verdadero rey a cada una de las dagas que Jaime Lannister le lanzaba.
Pero de seguido, la conversación que mantiene con su madre es digna de admirar, consiguiendo que Catelyn le mire con orgullo. Sin embargo, hay que señalar la discusión que mantienen, en la que le recrimina que “están apareciendo reyes en todas las esquinas”. Pues, aunque Robb esté luchando por independizar Invernalia (y así convertirse en su rey), muchos otros también se están armando para la guerra, como Stannis Baratheon (y su nombramiento en la playa de mano de la “bruja” Melisandre) o el otro Baratheon, Renly. No sin olvidar a Theon, que pese a intentar ayudar a Robb, creo que tiene intenciones de rebelarse o quedarse con algo que no le pertenece.
Atronadora la explosión entre Meñique y Cercei demostrando que “el conocimiento no es poder” sino que es “el poder es poder”. Ambos se regocijan en saber los “oscuros secretos” del otro, pero Lord Petyr acaba teniendo que tragarse el orgullo (y los cojones cuando la reina manda que le maten) y sus palabras, quedando claro que Su Majestad sigue estando muy por encima de él.
Y qué final... ¡QUÉ FINAL SEÑORES! ¡QUÉ FINAL!
Ese bofetón de la Reina a su pequeño -y cabrón- vástago que cuestiona su relación con Jaime o las veces que le fue Robert infiel, ¡ese genial y debido bofetón!
¡Pero no hay tregua para nadie! Las tropas entran al burdel de Meñique y arrasan con todo, pero es el momento en el que escuchas a una mujer llorar y gritar por su bebé cuando se te para la respiración... Y la aguantas hasta el final. Esa crudeza, esos niños arrancados de las manos de sus madres, esos críos muriendo por las órdenes “reales”...
Y todo culmina con Gendry “el toro” y el casco que le da su personalidad.
Entonces todo termina en aplausos y ganas de más, mucho más Juego de Tronos, que vuelve cargado de acción e historia que nos dejará constantemente salivando y ansiando más.
Lo primero que pienso al verle es. ¿De dónde han sacado a
este tipo? ¿Por qué tiene esa cara de vasallo, de chico de los recados, de
pringado de turno al que mandan a ver qué pasa?
Esos ojos de pena eterna que ya
te llevan a pensar que va a morir…
En el libro lo que
cuentan en 10 páginas aquí lo cuentan en 7 minutos, pero para mí ambas
partes fueron bastante eternas la primera vez que lo ví y leí.
Cuerpos mutilados, cabezas en picas, que me recordaron a
Orcos de Mordor… que además están colocados en círculo… Chico, si están
colocados en círculo… es que no han muerto de frío y algo anda por ahí suelto.
Mira, me tropiezo con esa niña y salgo corriendo hasta
Pentos. ¡¡¿ No ves que no está muerta!!? ¡¡ Te está mirando a los ojos!! Se ve
de lejos que esa va a dar problemas.
Las descripciones del libro de los tres
hombres que se encuentran en la nieve, los tres exploradores, son geniales
cuando has visto la serie después el libro, porque dista bastante de lo que
vemos. Sobre todo la de Ser Waymar, un joven de 18 años atractivo y de ojos
grises.
Y al otro hombre Gared le ponen
como si tuviera ya 60 años… pero lo de la descripciones y las elecciones de
casting siempre suelen ir por caminos diferentes, algunas veces para desgracia
de los fans de los libros. Aunque del cast hablaré más adelante.
La nieve parece que es barro blanco., jajajaja. Vale. Ya. Ha
sido un momento.
Y esta será la última vez que veamos a este estupendo
explorador. Porque una cosa que a primera impresión te parece un maldito
ciborg, de ojos de luces de neón le va a
matar.
Veis esto ¿y qué pensáis? Yo, que es un robot de Bob Marley
en la nieve. Lo que decía un cyborg. Como
no deben conocer ese término, les llaman Los Otros (igual que en Lost,
sí).
La INTRO!
Sublime, una genialidad. A los que han creado la intro les
daba todos los premios posibles. Hay muchas películas y series que no valen
nada pero que tienen unas intros espectaculares. La música es preciosa y en
youtube he visto varias versiones del theme, con guitarra española, guitarra eléctrica,
piano, acordeón…
El detalle de cada región, el lobo huargo en Invernalia, el Muro con la jaula que va subiendo hasta
arriba… Todo muy bien hecho.
Aquí tenemos a los hijos de Ned Stark. Ya desde el principio
podemos ver como Richard Madden (Robb Stark) mira con amor a todo el mundo al
que mira. Fijaros, fijaros, porque mira a todos como si estuviese enamorado de ellos. La primera vez que vi a
Jon Nieve pensé que era un vasallo, de esos que están detrás de los hijos de los
grandes señores, y Jon en este caso sería la niñera de Bran. También os animo a
que contéis cuantas veces sonría Jon Snow a lo largo de la serie.
Los Señores Stark: Catelyn y Eddard. Durante los primeros
cinco capítulos y creo que hasta que no he empezado a leer los libros, al
personaje encarnado por Sean Bean le
seguía llamando Boromir.
Ahora les toca a las niñas Stark. Arya y Sansa. ¡Y sale la Septa Mordane!
La persona encargada de vestuario se ha tenido que comer la
cabeza para todo el vestuario de todas las casas, de la gente del muro,
diferenciar la pobreza de la nobleza… en muchas series ha sido poco creíble que
la ropa tenga esas puntadas, que estén tan bien hechas y los tejidos tengan ese color.
11 minutos es lo que han tardado en decir “Se acerca el
Invierno” por primera vez. Fan.
Atentos a las primeras miradas entre Lady Stark y Jon Nieve.
Mi mente sucia pensó que eran amantes y
que ella no aceptaba que la mirase en público, y él como no tenía más remedio
que aguantar lo que ella dijese y ponía
esa caruchilla porque se sentía humillado por la mujer con la que se acostaba.
Y esto se le llama “Spartacus 1.0”.
Escena “le cortamos la cabeza al chico de los ojos de pena
eterna”. Vemos la espada de Ned por primera vez Hielo. Y la frase:
Jon: No apartes la vista. Padre lo sabrá si lo haces.
Quiero un lobo huargo. He dicho.
De la escena de la muerte de Jon Arryn la antigua Mano no
digo nada porque tampoco entendí nada en su momento.
Cuervo. Alas negras, palabras negras. Lo mismo que pienso
cuando me llega un Whatsapp.
Los Stark vs Los Lannister- Baratheon
Cuando Arya pregunta por un gnomo, pensé, oh vaya ¿tienen bufón
personal? Que rara es esta serie… Y no pensé encontrarme a este hombre, del que
soy FAN.
También tengo que decir que nunca había visto a tantas putas como en
esta serie.
Viserys: Dejaría que los 40.000 dothrakis y sus
caballos te f*llaran si así consigo mi trono”
Siempre he pensado, ¿quién tiene la culpa de que todo acabe
como acabe? ¿Es culpa de los Lannister? No. Es culpa de Catelyn y Lysa Arryn, y
esa maldita carta que llevó a Ned Stark a Desembarco del Rey.
Las bodas Dothrakis son más interesantes que a las que
asisto.
Y porque un piloto no es un buen piloto sin un finalazo.